Un nuevo producto turístico es aquel  producto, trabajo o servicio que contiene una novedad apreciable respecto a los ya existentes y que se desarrolla dentro de un espacio tiempo utilizando determinados recursos turísticos.

Los recursos turísticos son los de origen natural, los creados por la actividad humana y aquellos restos o vestigios (antropológicos) de la actividad humana, animal o vegetal que perviven en la actualidad.

Por tanto, un nuevo producto turístico debe ser novedoso y utiliza recursos naturales o artificiales creados por el hombre y  se desarrolla en una zona geográfica creando un polo de atracción turística.

La creación de productos turísticos suelen ser financiados por las instituciones públicas cuando mejoran las prestaciones de un destino y permite desarrollar nuevas actividades en ese entorno o cuando se atienden necesidades sociales que permiten una mejora de las condiciones de vida de determinadas personas.

Hay otros productos turísticos que tiene un carácter privado y que satisfacen las necesidades de una empresa o de un conjunto de varias empresas. Cuando el beneficio abarca a un colectivo amplio también puede intervenir alguna institución pública en su apoyo.

La política y las acciones turísticas son materia exclusiva de las instituciones públicas que son las que marcan las pautas y líneas con la colaboración de la iniciativa privada.

Las instituciones superiores son las que a través de planes estratégicos diseñan las fórmulas dentro de las cuales se agrupan actuaciones de carácter público y privado, siendo instituciones de menor rango las que son generadoras de productos turísticos que están dentro de ese marco o plan aprobado apoyado por una financiación pública.

En esta línea estamos trabajando en la creación de nuevos productos turísticos con diversas instituciones en la búsqueda de los cuatro pilares sobre los que construir un nuevo producto turístico para su zona de competencia:

1. Atraer,
2. Valorizar,
3. Competir y
4. Comercializar productos y servicios de la zona.

Estos cuatro pilares que son básicos para una correcta definición de un nuevo producto turístico los hemos aplicado a uno de nuestros proyectos que hemos denominado de “Gamificación turística” consistente en atraer por una innovación digital, valorar a través de una mejora de representación de los recursos turísticos mediante la narrativa y el juego, competir frente al resto de los destinos ofertando un producto nuevo, original e interpretativo de sus recursos naturales, humanos y de sus vestigios, y por último realizamos un proyecto que integra dentro toda la capacidad comercializadora de la zona en donde se instaura.
En nuestro próximo post hablaremos de otros nuevos productos turísticos que se ajustan a los cuatro pilares y de casos prácticos de nuevos productos turísticos.

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